lunes, 16 de agosto de 2010

CASAMAYOR, EL PRIMER GUARDAMETA

Cada recuerdo, cada instante vivido, cada campeonato, cada gol, cada lágrima, cada anécdota, cada triunfo, cada derrota... es siempre interesante de conocer. Todo, absolutamente todo es una huella de nuestra existencia, de nuestra presencia que nada ni nadie debería de borrar jamás.

Por ello en este blog nos gusta recordar a personajes que relacionados con nuestro primer equipo de fútbol fueron importantes en la historia del club.

Estas líneas tocan la semblanza del que fue el primer portero en el fútbol veleño, que no es otro que, José Casamayor Mira.

Actualmente y hasta que el equipo del Vivar Téllez no cierre en breve su segundo portero para esta campaña 2010-11, por la historia del Vélez C.F. y C.D. Veleño, han pasado un total de 93 guardametas (todos ellos fielmente censados) que actuaron oficialmente bajo los tres palos.

José Casamayor además tiene junto a los hermanos Castaño, Esclapez y los Jurado y junto a la figura de Juan Barranquero, el honor de haber sido uno de los jugadores-fundadores más jóvenes de la pionera Sociedad Deportiva Vélez Football Club en los comienzos de los años veinte.




Dicen que para el puesto de portero hay que nacer, o que uno debe de estar un poco loco, sin embargo nuestro primer "goalkeeper" como así de início se denominaban, fue probando puestos en el equipo hasta quedarse con el que decía que era, "El más aseado y en el que se tapaba más el cuerpo".
Recordar que por entonces, aquello de ver a jóvenes correr en una explanada o en cualquier calle del pueblo y darle patadas a una dura pelota de cuero, era una cosa ciertamente mal vista, como lo era el sudar...

Se decía por entonces "Ya no se juega en mi pueblo a pelota con la mano, ahora se juega a patadas, y dícen que adelantamos..."

Casamayor defendió la portería en los momentos del início y complicado nacimiento de nuestro fútbol, es más, diseñó las porterias de "quita y pon" que en algunas ocasiones portaba a hombros junto a sus compañeros de equipo, si el caso así lo recurría, para jugar contra otros rivales de interés y de cierta seriedad.

Porterías que fueron fabricadas en la vieja carpintería de Fúnez, compañero más tarde del equipo, y que estuvieron ancladas tanto en la vieja estación del tren, trasladadas a la Plaza de Toros (donde el Vélez jugó partidos) o en el Tejar de Pichelín en 1928, donde después en tiempo de guerra, sirvieron junto a las puertas de ese recinto, para hacer fuego y refugiar a las personas que por allí cerca vivían, hablamos de la popular Calle Alberquilla.


Las mallas, estaban hechas con trozos de diferentes redes de sardinales que se procuraban conseguir de algunos amigos de Torre del Mar.

De estatura media y de delgada constitución física, Casamayor, poseía unas manos muy seguras y (en opinión de los que le conocieron en su época de jugador y tuve el gusto de entrevistar) se definía ágil y valiente, se defendía bien en las salidas con un punterazo y su fuerte era la intuición de la jugada con una no menos, buena colocación bajo los palos.

Cuentan de él, que le gustaba la poesía y el tango, hasta el punto que imitaba perfectamenta a Carlos Gardel, con el que tenía cierto parecído, y que además, era un excelente jugador de ajedrez.

Precisamente Casamayor fue el artífice de conseguir que la primera equipación del Vélez, (enteramente blanca, con medias de la época, blanca con vuelta negra) fuese donada por un amigo de él, el empresario veleño, Antonio Piédrola Giménez.


Entre 1922 y 1929 fue uno de los pesos pesados del equipo, y su puesto cuando éste no podía jugar por razón de sus estudios en Granada o de lesión, lo ocupa Manuel Ocaña Díaz, apodado en la ciudad como "Batatero" (su padre tenía un puesto de batata en la Plaza de las Carmelitas) y del que cuentan que al no saber blocar bien aquellos duros balones (apenas había técnica para ello) en más de una ocasión sufrío fracturas de costilla, ematomas estomacales y derrame pleural que le hicieron muy pronto dejar el fútbol.


Es por ello que junto a "Batatero" aparecerían paulatinamente otros nombres en el puesto de portero, así recordamos (entre los años 20 al 36) a Antonio Domínguez "Paulilla", Albarracín, Espinosa, Maura, Pepe Franco, José Fernández Molina "Manco", entre otros muchos...

Con la Guerra Civil, muchos fueron los problemas que suscitaron e impidieron la práctica del fútbol en nuestra ciudad, Casamayor, fue implicado en varios sucesos por sus ideas iluminadas o progresistas, hasta el punto, que fue condenado a la pena de muerte por un delito que no comtió. Afortunadamente Rodrigo Vivar Téllez como Juez Togado Militar le ayudó "a cambiar" la pena de muerte por el de destierro.

Una tierra que no volvería a pisar hasta su vuelta en los años setenta. Sus últimos días los vivió en Torre del Mar, en la casa de su hermanastro, Antonio Bellido Lucena, donde tuve la suerte de conocerle a finales de 1995, un año antes de que falleciera a los 88 años.

Quede como reflejo a como él mismo se describía, parte del siguiente verso:

"Una mente soñadora, que hizo el bien cuando pudo,
que amó una eternidad en una hora,
que llevaba un abrazo por saludo
y que hizo del camino una sonrisa"


He aquí nuestro recuerdo al primer guardameta en la historia del Vélez C.F., José Casamayor Mira, un tipo enamorado de la cultura y el fútbol. Y que sin temor a equivocarnos, al que en ideas autárquicas, nadie alcanzó a batir su particular meta.

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